Alícuotas cobradas, canchas reservadas, reglamento que responde, visitas con QR, casilleros para los paquetes y vecinos vendiendo. En el chat que todos ya usan. Sin apps que nadie instala.

Nadie sabe quién debe, los recordatorios son manuales y la morosidad se descubre tarde.
Dos familias en la misma cancha, la pérgola sin pagar, la garita sin la lista de invitados.
El delivery llama a la garita, el paquete se queda en la puerta, nadie sabe quién entró.
Un número propio por urbanización. Sin instalar nada, sin claves. Cada residente ve solo las opciones que le corresponden.
Saldo y link de pago, reservar la cancha, preguntar al reglamento, autorizar una visita con QR o pedirle una torta a la vecina. Y cuando hace falta una pantalla, abre una página lista para el celular.
Panel en vivo, reservas por aprobar, novedades de garita y comunicados a todos los residentes. Todo queda registrado, con factura electrónica y conciliación.
Cada opción del bot tiene su pantalla web, pensada para el celular y abierta desde el mismo WhatsApp.

Aviso y recordatorio automáticos, pago con tarjeta o transferencia, factura electrónica.

Pérgola, canchas y salón con tarifas y horarios del reglamento. Sin dobles reservas.

Buscas el tema y ahí está el artículo. O le preguntas al bot y responde citando el documento.

Qué está abierto ahora y la semana completa de cada lugar. Los edita la administración, no el PDF.

El delivery deja el paquete en el kiosco y el residente recibe el código por WhatsApp. Por día o casilla fija del mes.

El residente crea el pase en el chat y lo reenvía al visitante. La garita escanea y listo.

Tiendas de residentes por categoría, clasificados y pedidos armados por el bot.

El guardia ve las reservas e invitados del día, escanea pases y anota novedades que la administración lee a la mañana.
Cada servicio explicado como se lo contarías a un vecino. Toca uno para verlo.
La app del administrador se instala desde el navegador y muestra lo que importa cada mañana.

Se paga un valor mensual por cada vivienda de la urbanización. Sin módulos aparte ni sorpresas.
Todo lo que viste arriba, para residentes ilimitados.
Un valor fijo por cada casa o departamento. Crece con tu urbanización, no con la cantidad de residentes ni de mensajes.
El gabinete se instala según cotización y el uso lo paga el residente: alquiler por día o casilla fija del mes, desde su WhatsApp.
Pide la cotización para tu urbanización por WhatsApp: te la enviamos el mismo día.
La misma tecnología de urbapps trabajando en tu empresa: atención a clientes, cobros, pedidos, citas. Integrado con tus sistemas, 24/7.
Propuesta concreta en 48 horas.
Un software de administración de urbanizaciones y conjuntos cerrados que funciona por WhatsApp: cobro de alícuotas con recordatorios automáticos, reservas de áreas comunales con pago, reglamento que responde con IA, horarios, visitas con QR, casilleros inteligentes y un marketplace de emprendimientos de los residentes.
No. Todo sucede en el WhatsApp que ya usan. Cuando hace falta una pantalla, el bot manda un enlace que abre una página lista para el celular, sin contraseñas.
Un solo valor mensual por vivienda que incluye todo: cobros, reservas de áreas comunales, reglamento, horarios, visitas y marketplace. Sin módulos aparte ni permanencia mínima. Escríbenos por WhatsApp y te enviamos la cotización para tu urbanización el mismo día. Los casilleros los paga el residente que los usa.
Sí, es el corazón de urbapps: cupos de invitados, tarifas de áreas, horarios, catálogo de multas y bloqueos por morosidad se configuran según tu reglamento y se aplican automáticamente. Además el reglamento completo queda indexado para que el bot lo cite.
No. La administración define qué ve cada uno: el propietario que paga la alícuota puede ver solo pagos y reglamento, el arrendatario todo menos pagos, o cualquier combinación.
En todo Ecuador. Empezamos por el Gran Guayaquil: La Aurora (Daule), vía Samborondón y vía Salitre.
Reglamentos internos, alícuotas, transferencias, Deuna y PayPhone: urbapps habla el idioma de tu administración. Datos aislados por urbanización y respaldos diarios.
Hablemos por WhatsApp →